Junto a los que buscan la Paz

Quinto día de la Novena

«San Cayetano, ayudanos a caminar por el sendero de la paz»

Saludo Inicial:

El Señor nos bendiga y nos guarde, nos muestre su rostro y tenga misericordia de todos nosotros. El Señor nos bendiga.
Hoy rezamos por la paz

Pedido de perdón

– Rey de la Paz y Santo de Dios: Señor tené piedad.
– Luz que bri I lás y sos nuestra Paz: Cristo tené piedad.
– Imagen del hombre nuevo que trabaja por la Paz: Señor tené piedad.

Reflexión:

La paz no puede darse en la sociedad humana si primero no se da en el interior de cada hombre. Debemos trabajar incansablemente por alcanzarla. Si bien es ante todo un don de Dios que debemos pedir, también requiere de nuestra dedicación y de nuestro esfuerzo por cuidar y hacer crecer ese don en nosotros, en nuestras familias y en todo nuestro entorno. Como discípulos de Jesús, estamos llamados a hacer presente el Reino de Dios en este mundo y a trabajar por la paz. No podemos conformamos con buscar una paz engañosa y efímera que nos lleva a evitar los conflictos y a pretender tranquilidad y armonía, sin que nada ni nadie nos perturbe ¿Cómo podemos vivir en paz si a nuestro alrededor vemos a tantos hermanos nuestros que no tienen una vida digna? Tenemos que construir la paz verdadera, fruto de la entrega de la propia vida para vencer toda desigualdad e injusticia. La oración está en la raíz de la paz.

Pidamos el don de la paz a Nuestro Señor Jesucristo.

Lecturas:

Col. 3, 15-17; Salmo 119, 162-166; Le. 2, 8-14

Intenciones:

  • Señor, te pido paz interior y fortaleza; que ilumines el camino para encontrar la felicidad y el trabajo que me haga sentir feliz. Gracias Jesús, te amo.
  • Señor San Cayetano, gracias por el trabajo, el amor, la paz y por el pan de cada día en mi mesa. Gracias de parte de este humilde servidor.
  • Gracias Señor por todos los beneficios recibidos y por paz para todos y en el inundo.

Oración Postcomunión

Dios, que nos has regalado la creación y el don de la vida, te pedimos por uno de los deseos que más nos inquietan en el corazón: la paz dentro de nuestras familias. Que sepamos respetar el modo particular de ser de cada uno. Que transformemos los conflictos en momentos de auténtica comprensión. Que valoremos la relación «persona a persona» desde la veracidad, con respeto y mutua confianza. Que en nuestros hogares reine la paz y el amor. Y que, como San Cayetano lo hizo en su patria, nosotros también colaboremos para que haya paz en nuestro país. Es el deseo que ponemos en tus manos, Señor. Amén.

Padrenuestro. Ave Maria y Gloria.
Oración de San Cayetano
Himno a San Cayetano

Si no podés venir al Santuario, escuchá la Novena por Radio Pan y Trabajo desde las 19.